Carta de despedida a un amor

Sé que mucha gente guarda en su habitación una caja con recuerdos de todas sus relaciones.

Las actuales, pero también las anteriores.

Esto pueden ser cartas, entradas de conciertos, regalos…

Imagínate quemándolo todo.

Hecho ceniza.

Olvidado.

Te voy a contar lo que me pasó con unos amigos la noche de San Juan.

Después tendrás que decidir si quieres quemar la tuya.

La noche de San Juan

Durante esa noche es tradición en muchos lugares de España hacer una hoguera. Es el 23 de junio y en Alicante las playas se llenan de gente, fuego y humo.

Es uno de esos días de verano en los que te juntas con los amigos alrededor de la hoguera con una guitarra para cantar, beber y pasar el rato. Lo que Estrella Damm nos vendió que debían ser nuestros veranos y que aún persigo con nostalgia.

La playa llena de hogueras la noche de San Juan

La caja de recuerdos

Mi amiga Sara trajo algo distinto ese año: una caja.

De forma casi inconsciente relaciono quemar con purificar. No sé si es algo innato o una idea que han metido en la cabeza. El caso es que a ella le pasaba lo mismo.

Sara es la típica chica lista, guapa, flaca y con 1.000 seguidores en Instagram. Pija en el buen sentido: no ostenta, tiene buen gusto.

Sacó la caja de su mochila y la contempló cual Indiana Jones mirando el Santo Grial.

JORDI

¿Qué es eso?

SARA

Recuerdos.

Bah, los recuerdos están en nuestra cabeza, pensé.

Sara me enseñó la caja, estaba llena de papeles: entradas de cine, fotografías y cartas de amor. Unas estaban escritas con boli azul, otras en negro… también había trozos de basura que tenían un valor simbólico para ella, como un pequeño triángulo azul o la etiqueta de una cerveza.

SARA

Son de mis relaciones anteriores, creo que los voy a quemar.

Alguien hizo una broma sobre que no lo había superado. Yo no lo veo así, para mí quemar es decir adiós a tu pasado. Adiós para siempre.

MARTA

Si los quemas te vas a arrepentir toda la vida.

La otra cara de la moneda

Marta también es lista, pero tiene otro tipo de inteligencia. Una que se basa más en conocimiento y menos en saber qué decir en el momento adecuado. No es ni guapa ni fea, ni gorda ni flaca. Y no sé cuántos seguidores tiene en Instagram porque no me interesa. Si tú y yo vamos a tener una conversación sobre la vida más vale que sea honesto, no me gusta perder el tiempo.

Sara no estaba muy segura de la jugada así que el comentario de Marta la dejó bastante rayada. Normal, las decisiones que no se pueden deshacer son las más difíciles.

No hay Ctrl + z en la vida real.

SARA

Si los quemo dejaré atrás esos recuerdos.

MARTA

Forman parte de ti y quemándolos no vas a cambiar tu pasado. Lo mejor es aceptarlo. Imagínate cuando tengas 50 años… ¿No te gustaría volver a leer esas cartas?

SARA

JORDI

¿Por qué no las lees ahora?

MARTA

¿Tú flipas? Eso es privado.

Los otros dos amigos del grupo animaron también a Sara a leerlas allí en voz alta.

SARA

Sí, buena idea. Será una despedida.

Cartas de amor

Ha pasado mucho tiempo y no lo recuerdo con exactitud, pero las cartas decían algo así:

CARTA 1

Hola Sara,

Eres la chica más guapa del cole. Me haces reír mucho y me lo paso muy bien contigo. Eres mi sol y mi estrella. Te quiero más que a nadie.

Te mando esta carta con un regalo. Es un collar con un corazón. Espero que te guste y que lo lleves siempre. Así sabrás que estoy contigo aunque no me veas. Eres mi primer amor y el único.

Tq

Pablo

Bueno, hasta aquí todo normalucho.

CARTA 2

[...] como cuándo nos colamos en el cine y nos tiraron. Eres una rebelde. 

Aunque salgamos fatal en las fotos, aunque siempre lleguemos tarde, aunque siempre nos pillen en el peor momento, siempre te querré.

[...]
CARTA 3

Ve a por un trocito de chocolate puro y comételo mientras lees esto :)

Te escribo esta carta porque he descubierto algo. Parece surrealista pero tienes que creerme.

Algunos podrían tacharme de loco pero... he descubierto la magia. Existe.

Algunas relaciones se basan en la empatía, otras en la admiración... la nuestra solo puede ser consecuencia de algún tipo de fuerza que quiere juntarnos.

Sí, en serio. Vale que también tenemos los otros ingredientes, pero no es hasta que añades la magia que todo cobra sentido.

La magia es la culpable de todas las coincidencias, de que vea el 26 por todos los sitios, de que me encuentre un coche igual que el tuyo cada vez que bajo de casa, de que nos conociéramos aquél día.

Sé que hemos tenido malos momentos pero sabiendo esto podemos estar seguros de que esto será para siempre, pues la magia puede con todo, ¿verdad potterhead? ;)

Es muy importante que no se lo digas a nadie, será nuestro secreto.

P.D: No tengo ganas de darte un besazo. Es la magia que me manipula.

Esta última le afectó bastante. Se le empezó a quebrar la voz conforme terminaba de leerla. El chico le dejó un mes después de haberla escrito.

SARA

Mentirosos… todo para nada.

⏸️ Pause.

¿Cómo que para nada?

Me he dado cuenta de que mucha gente piensa así. Como si el único fin de una relación fuera estar con esa persona toda la vida y si no se cumple esa condición, si no llega hasta el final, no habrá servido para nada y habrá sido una pérdida de tiempo.

Si tú también eres de esos estás de suerte porque estás a punto de descubrir algo que va a cambiar la forma en la que piensas.

⏯️ Play.

Cartas de amor en la playa

Ideas clave

Tras leer la última carta todo el grupo entró en un debate interesante pero demasiado largo para poner aquí. Algunas de los puntos más interesantes eran:

  • Las tres cartas prometían que ese amor duraría para siempre y ninguno lo hizo.

No creo que estuvieran mintiendo. A ver, puede que sí. Pero lo más probable es que lo que era verdad en ese momento acabó por no serlo más adelante. La realidad cambia, las verdades pasan a ser mentiras y el amor, a veces, pasa al olvido.

  • Cada carta le hizo sentir cosas distintas.

Esto para mí es uno de los puntos más interesantes y que comentaré después.

  • No volvería a ellas.

Aunque disfrutó de mucho esas relaciones, si tuviera la oportunidad no volvería con ninguno de ellos… o eso dice.

Tras el debate, Sara arrojó las cartas al fuego.

Conclusiones

Aquél día Sara se dio cuenta de que todas sus relaciones le han marcado y le han convertido en la persona que es.

Habrás oído alguna vez la metáfora de que somos una escultura: Al principio solo somos un trozo de roca pero cada experiencia, golpe a golpe, nos va moldeando y convirtiendo en nuestro yo. Pues el amor es de los que más fuerte golpea.

Como decía, una de las cosas que más me llamó la atención fue que Sara había sentido cosas distintas con cada una de las cartas. Eso es porque el verdadero amor es una suma de todas las relaciones. Como si fuera un puzle, tu próxima relación no tiene sentido sin la anterior.

La fórmula

Si pudiéramos convertir el amor a una fórmula matemática no sería esto: AMOR = X.

Sería más bien: A + M + O + R = ?

Y digo amor por llamarle de alguna forma. Me refiero a las emociones que nos provocan otras personas. Esas con las que no sabemos por qué pero queremos pasar más tiempo con ellas.

¿Quemarlo o guardarlo?

Unos días después me sentí tentado de hacer lo mismo. Cogí lo que guardaba de otras relaciones y lo quemé en la barbacoa de mi terraza. Me sentí muy bien. Total, ¿para qué guardarlo?

Tras leer esta historia igual se te queda la sensación de que no creo en las relaciones que duran toda la vida. Nada más lejos de la realidad. Paradójicamente si no creyera en ello no empezaría ninguna relación, es una cuestión de pensar que esta vez será diferente. Siempre lo es.

Sigo pensando que es bonito recordar las cosas como uno quiere: en tu cabeza. Somos muy buenos manipulando recuerdos, pregúntale a dos amigos sobre la misma anécdota y verás como cada uno la recuerda de una forma distinta.

¿Mereció la pena?

Desde luego.

Si me encuentro en un momento difícil emocionalmente hablando, traigo a mi memoria aquel momento quemando las cartas y automáticamente me siento bien.

Sabiendo que si algo sale mal, solo tendré que tirar los papeles al fuego.

Extra.

Aprovechando que estamos hablando de cartas de amor te dejo esta que he encontrado por la red y me ha flipado. Es de Jesús Espada y ganó el primer premio del III Concurso de Cartas de Amor celebrado en Cobisa.

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